Saltar al contenido
PullVid

Cómo funciona PullVid

Pegas un enlace y te llevas el archivo. Y si algo se tuerce a mitad, no empiezas de cero.

Si se te corta, no lo pierdes

El archivo se prepara en nuestro servidor, no en tu teléfono. Si se apaga la pantalla, cambias de aplicación o el móvil cierra la pestaña, al volver te lo ofrecemos otra vez durante media hora. No hay que repetir la espera. Si se corta a menudo, repasa las causas más habituales y cómo solucionarlas.

Tarjeta de PullVid ofreciendo recuperar una descarga que se quedó a medias

Sabemos si te llegó de verdad

Casi todos te dicen «completado» en cuanto sueltan el archivo. Nosotros esperamos a que los bytes lleguen a tu dispositivo y entonces te lo confirmamos. Si se corta a mitad, te lo decimos y te lo volvemos a ofrecer.

Aviso de PullVid confirmando que el archivo se ha guardado en el dispositivo

Varias a la vez, sin pisarse

Puedes lanzar más de una descarga. Y si pulsas otro formato mientras una está viajando, no la matamos: te avisamos de que ya tienes una en marcha.

Lista de PullVid con varias descargas preparadas para elegir cuál guardar

Sabes lo que va a tardar antes de pulsar

Junto a cada calidad ves el tamaño y, si va a llevar minutos, cuántos. Así eliges con la información delante en vez de mirar una barra sin saber si son veinte segundos o media hora.

Lista de formatos de PullVid mostrando tamaño y tiempo estimado de cada calidad

El archivo se abre en tu móvil

Algunas plataformas sirven el vídeo en códecs que un teléfono corriente no reproduce. Cuando pasa, lo convertimos antes de dártelo. Es la diferencia entre descargar algo y poder verlo.

Convertir y comprimir no sube tu archivo a ningún sitio

El conversor y el compresor funcionan dentro de tu navegador, en tu propio dispositivo. Tu archivo no viaja a ningún servidor: de hecho siguen funcionando aunque pierdas la conexión.

Te avisamos cuando esté lista

Vete a otra pestaña si quieres. Te lo decimos en el título de la pestaña, y con una notificación si nos la pides. No hace falta quedarse mirando.