Comprimir vídeo sin perder calidad
Comprimir un vídeo es volver a codificarlo, así que algo siempre se pierde. Lo importante es cuánto se nota: con la opción adecuada la diferencia es invisible en la práctica. Aquí te explicamos cómo elegirla.
Tu vídeo no se sube a ningún servidor: se comprime en tu propio navegador.
Por qué comprimir aquí
Cómo comprimir con la mínima pérdida
Elige el vídeo desde tu dispositivo.
Fíjate en la primera opción: mantiene la resolución y es la que no se nota.
Si necesitas un tamaño menor, lee qué resolución quedaría antes de aceptar.
Pulsa 'Comprimir' y descarga el resultado.
Lo que se puede prometer y lo que no
Hay muchas páginas que ofrecen comprimir vídeo "sin perder calidad". Es una promesa cómoda y no es cierta: reducir el peso de un vídeo significa recodificarlo, y recodificar significa descartar información que no vuelve. Preferimos decirlo tal cual antes de que lo descubras comparando.
Lo que sí se puede prometer, y es lo que de verdad te importa, es que no lo notes. Un vídeo grabado con el móvil suele llevar mucho más bitrate del necesario para verlo en una pantalla normal; recortar ese exceso deja una imagen indistinguible del original en una reproducción corriente. Ese es el objetivo realista.
Por qué unos vídeos comprimidos se ven bien y otros a cuadros
La diferencia casi nunca está en cuánto se ha comprimido, sino en cómo. El error habitual de las herramientas automáticas es mantener la resolución alta a toda costa y bajar el bitrate hasta donde haga falta. El resultado es un 1080p con tan pocos datos que el códec no puede describir el movimiento: aparecen los bloques, los contornos sucios y ese aspecto de agua turbia en cuanto la cámara se mueve.
La alternativa es reducir la resolución cuando el presupuesto de datos no da para más. Un 720p bien alimentado se ve limpio y nítido; un 1080p ahogado se ve mal a cualquier tamaño. Por eso la herramienta baja de resolución antes que ahogar la imagen, y te dice exactamente a cuál baja.
Cómo leer las opciones
| Lo que dice la opción | Qué significa |
|---|---|
| Misma resolución | Se conserva el tamaño de imagen; la pérdida está por debajo de lo apreciable. |
| Pérdida leve, misma resolución | Se conserva la resolución, pero se nota algo en escenas muy movidas. |
| Baja a 720p / 480p / 360p | Se reduce la imagen para que lo que quede se vea limpio. Es visible, y por eso lo decimos. |
Tres reglas que ayudan más que cualquier ajuste
- Comprime siempre desde el original. Cada recodificación hereda los defectos de la anterior; partir de una copia ya comprimida multiplica la pérdida.
- Recorta antes de apretar. Si solo te interesa un trozo, mandar ese trozo en buena calidad se ve mucho mejor que el vídeo entero aplastado —y además tarda menos.
- Ajusta la resolución al destino. Un vídeo que se va a ver en un móvil no gana nada por ir en 4K: bajarlo a 1080p ahorra muchísimo y no se aprecia.
Cuando ya tengas claro el tamaño, cada destino tiene su página con el límite puesto: WhatsApp, correo y Discord. Y si tu archivo es un MP4 corriente, aquí está explicado qué es lo que ocupa dentro.
Preguntas frecuentes
¿Se puede comprimir sin perder NADA de calidad?
Con honestidad: no. Comprimir un vídeo implica volver a codificarlo y eso descarta información de forma irreversible. Existe la compresión sin pérdida real, pero apenas reduce el tamaño y produce archivos que casi ningún reproductor abre, así que no sirve para lo que tú quieres. Lo alcanzable es que la pérdida no se aprecie, y eso sí lo conseguimos.
Entonces, ¿por qué aquí se nota menos?
Porque no aplastamos el bitrate a ciegas. Se calcula qué resolución y qué bitrate hacen falta para el tamaño que has pedido y se elige la combinación que mejor aguanta: mientras haya margen se conserva la resolución, y cuando no lo hay se baja de resolución en vez de dejar un 1080p sin datos suficientes, que es justo lo que produce esos bloques feos en el movimiento.
¿Qué opción elijo para que no se note?
La primera de la lista. Está calculada desde el bitrate real de tu vídeo para conservar la resolución original, así que la diferencia es prácticamente invisible en una reproducción normal. Las siguientes reducen más, y cada una dice a qué resolución baja.
¿Y si mi vídeo ya estaba comprimido?
Entonces hay poco margen, y conviene saberlo. Un vídeo descargado de una red social ya pasó por una compresión fuerte; volver a comprimirlo acumula pérdida sobre pérdida. En esos casos la primera opción ofrecerá una reducción modesta, porque es lo que se puede quitar sin estropearlo. Es información, no un fallo.
¿Comprimir dos veces empeora el vídeo?
Sí. Cada recodificación parte del resultado de la anterior, no del original, así que los defectos se heredan y se amplían. Si tienes que comprimir un vídeo para varios destinos, hazlo siempre desde el archivo original y no desde una copia ya comprimida.